La espere con la casa impecable. Tire perfume, puse las flores en agua y dejé los bombonsitos en un platito ordenados para q formen un corazón. Me perfume y arregle como a ella le gusta. "Sos un encanto" me dijo después de un beso profundo y una tanteada de bulto. Se inclina para oler las flores(no da puntada sin hilo) y me regala un excelente plano de su chiquita(aunque no tanto para ser una mujer de 1.58cm) redonda y perfecta cola. Y se va al sillón con el plato de bombones. Se saca las zapatillas mientras camina, y en un claro gesto de arrogancia hacia mi esfuerzo por ordenar la casa, las deja tiradas, hace lo mismo con su campera y se tumba a comer bombones con los pies sobre la mesa ratona.
Claro q la seguí, me arrodille y comenze a masajiar sus piesitos. Ella escroleaba y mandaba mensajes. El flash de la cámara no tardo en sumarse. Tráeme la cartera. Y así hice, hecho por tierra mi prohibición de fumar en interiores, no sólo lleve su cartera, lleve el cenicero y el encendedor, prendí el pucho en su boca y volví a mi posición original, a sus pies. -Te estas portando bien -gracias reina. Y me lleve el pie a la boca