Para mí, dominar no es solo un "si se da" o "porque si". Es, lo contrario; es hacerse responsable por otro ser. Requiere fuerza y la guía necesaria para llevar a la persona al placer; se necesita un contexto, confianza y entorno para que la sumisa se pueda apagar la mente y dejarse llevar.
Pero siempre hay que separar asuntos como el sadismo y disciplina, no son lo mismo. El sadismo es un rasgo; es el poder excitarse con la persona recibiendo dolor. Por eso, la comunicación previa es fundamental; pregunta, las zonas que puedo permiso. Yo tengo una unas reglas o señales, físicas y auditivas antes de empezar. Las palmadas seguidas en un lugar específico y palabra de seguridad, cómo "rojo parar por completo; amarillo pausa".
La disciplina, yo la veo como una ramificación de la dominación con un enfoque el poder, ya sea físico o autoritario. Mandar es lo central: si la orden se cumple hay premio; si no se cumplen/desobedece hay castigo. Si no hay disfrute es tortura, en la disciplina hay una línea delgada entre disfrutar y hacer daño, se debe tener experiencia y leer el ambiente.
Siempre hay un raro, que dice "la hago gritar" o "eso es placer"; si ni siquiera consideras a la persona antes de hacer algo eres "basura", y no lo digo de mal porque todo ese poder que que creemos poseer es el producto de un préstamo de control, que nos da el sumisa/o. Primero siempre está en la persona que cede el control, porque es para su disfrute.
En lo cotidiano, me identifico con los tres roles como sádico, disciplinario y dominante. Amo el control, y sobretodo me centro que mi pareja tenga placer y disfrute. Por esas razones, yo controlo mucho mi sadismo y simplemente lo utilizo como una herramienta en intervalos; buscando picos de placer y un equilibrio de dolor, el que se siente "rico". La disciplina fluye de forma natural, cuando se vibra en sintonía y ella está en éxtasis.
Este es mi primer post. Y se basa en mi entendimiento y mi opinión.
Gracias por leer.
Pero siempre hay que separar asuntos como el sadismo y disciplina, no son lo mismo. El sadismo es un rasgo; es el poder excitarse con la persona recibiendo dolor. Por eso, la comunicación previa es fundamental; pregunta, las zonas que puedo permiso. Yo tengo una unas reglas o señales, físicas y auditivas antes de empezar. Las palmadas seguidas en un lugar específico y palabra de seguridad, cómo "rojo parar por completo; amarillo pausa".
La disciplina, yo la veo como una ramificación de la dominación con un enfoque el poder, ya sea físico o autoritario. Mandar es lo central: si la orden se cumple hay premio; si no se cumplen/desobedece hay castigo. Si no hay disfrute es tortura, en la disciplina hay una línea delgada entre disfrutar y hacer daño, se debe tener experiencia y leer el ambiente.
Siempre hay un raro, que dice "la hago gritar" o "eso es placer"; si ni siquiera consideras a la persona antes de hacer algo eres "basura", y no lo digo de mal porque todo ese poder que que creemos poseer es el producto de un préstamo de control, que nos da el sumisa/o. Primero siempre está en la persona que cede el control, porque es para su disfrute.
En lo cotidiano, me identifico con los tres roles como sádico, disciplinario y dominante. Amo el control, y sobretodo me centro que mi pareja tenga placer y disfrute. Por esas razones, yo controlo mucho mi sadismo y simplemente lo utilizo como una herramienta en intervalos; buscando picos de placer y un equilibrio de dolor, el que se siente "rico". La disciplina fluye de forma natural, cuando se vibra en sintonía y ella está en éxtasis.
Este es mi primer post. Y se basa en mi entendimiento y mi opinión.
Gracias por leer.