El #FistingAnal es una práctica que requiere fundamentalmente cuatro cosas:
1) un buen lubricante
2) mucha paciencia
3) conocer la técnica
4) y, sobre todo, mucha calentura
Para mÃ, esta última es fundamental, porque no se trata simplemente de dilatar un ano hasta conseguir introducir una mano, sino de disfrutar de todo lo que sucede durante la experiencia. La excitación, la confianza y las ganas de ambos son tan importantes como cualquier cuestión técnica.
Lo primero que recomiendo es conseguir un lubricante de buena calidad, especialmente formulado para este tipo de prácticas, como Baba del Diablo o The Lube FFäusten (que no se consigue tan fácil porque es importado). No es lo mismo que usar cualquier lubricante Ãntimo común. Hay que prestar atención a su composición, a la compatibilidad con los guantes y a que no contenga anestésicos que puedan disimular el dolor. Es mejor si es acuoso. Alguna vez usé Crema de Enjuague, pero no recomiendo nunca usar Shampoo porque irrita. El lubricante tiene que estar presente durante toda la sesión y tiene que ser abundante. Los pomitos chicos no sirven y cuando estás en el mejor momento, se acaban.
Antes de empezar, es indispensable tener las uñas bien cortadas y limadas, sacarse anillos, pulseras y relojes, y utilizar guantes adecuados. A mi me gustan los guantes de nitrilo negros, pero también pueden se los comunes de latex. También es importante la higiene anal previa, aunque no hace falta obsesionarse con realizar una limpieza intestinal profunda. Algunas utilizan una pera con un poco de agua tibia, tipo enema. Los que están mas cancheros, utilizan algún duchador, o el chorro del bidet, si ya podes dilatar sola y permitir que entre el agua adentro del ano.
Respecto de la técnica, una de las posiciones más conocidas es la llamada «pico de pato», en la que los dedos se mantienen juntos y el pulgar recogido para darle a la mano una forma compacta. Sin embargo, no hay que creer que por conocer esa posición ya está resuelto el asunto. Cada persona tiene una anatomÃa diferente, y el paso de los nudillos supone una exigencia importante para los tejidos. Nunca hay que intentar vencer una resistencia mediante presión o movimientos bruscos. A mi me funciona muy bien meter 4 dedos hasta lograr pasar los nudillos, y recién después de eso, intento meter el dedo gordo para ir formando el puño adentro del ano. Solamente con una compañera con mucha experiencia y buena dilatación es posible introducir el puño cerrado desde afuera. Asà que si están empezando, ni lo intenten.
Acá aparece algo que considero fundamental: La paciencia. Y cuando digo paciencia, me refiero a no estar pendiente de llegar a introducir toda la mano. La ansiedad por conseguirlo puede terminar arruinando una experiencia que deberÃa ser placentera. Hay que saber escuchar a la otra persona, interpretar sus sensaciones y entender que no siempre se puede avanzar. Si aparece dolor o una resistencia importante, hay que detenerse. A veces aparece dolor y se puede seguir, pero eso requiere conocer muy bien a tu pareja de Fisting. Otro tema es que nunca se practica de una sola vez, siempre requiere muchas prácticas, probar un dÃa, descansar, probar otro dÃa, recuperarse, probar de nuevo, etc. Dilatar lleva tiempo, asà que no es una práctica para ansiosos.
Hay algo que también es importante conocer: el ano tiene dos esfÃnteres, uno externo y otro interno, y no funcionan de la misma manera. El esfÃnter externo es el que podemos contraer y relajar voluntariamente, mientras que el interno funciona de manera involuntaria, es decir, no podemos abrirlo simplemente porque queramos. Por eso, muchas veces una persona puede estar muy excitada, tener muchas ganas y sentir que está completamente relajada, pero igualmente experimentar resistencia. No es una cuestión de voluntad ni de ponerle más ganas. El esfÃnter interno tiene sus propios reflejos y puede contraerse como mecanismo de protección. Acá es donde entran en juego la paciencia, la confianza y la comunicación. Hay que aprender a reconocer esa diferencia y, sobre todo, no intentar vencer la resistencia forzando. Le aseguro que es mas maña que fuerza.
Pero también quiero insistir en algo que a veces queda relegado cuando se habla tanto de técnicas: La calentura. No hay posibilidad de que a ella le entre un puño si no está muy caliente con la práctica. La complicidad, el deseo, la confianza y las ganas de compartir esa experiencia son esenciales.
Y hay otra cuestión que aprendà con la experiencia: quien recibe es quien manda. Es esa persona la que tiene que indicar cómo se siente, qué le gusta, qué le incomoda y cuándo quiere parar. No se trata de aguantar dolor, aunque a veces se convierte en muy satisfactorio el dolor. Pero solo la persona que recibe puede indicarte en qué momento está. El consentimiento y la comunicación tienen que mantenerse durante toda la sesión.
Y después está esa sensación tan especial de cuando finalmente se consigue introducir todo el puño. Para quienes disfrutamos del #FistingAnal, es uno de los momentos más lindos de la experiencia, no solamente por la sensación fÃsica, sino también por todo lo que significa haber llegado hasta ahÃ. La calentura, la paciencia, la confianza y esa complicidad que se fue construyendo entre los dos hacen que sea un momento muy particular. Hay una satisfacción compartida, una mezcla de excitación y alegrÃa por haberlo conseguido juntos. Pero también aprendà que no hay que obsesionarse con alcanzar ese momento: tiene que darse sin forzar el cuerpo, sin dolor y sin convertirlo en una obligación. Lo lindo no es solamente haberlo logrado, sino que los dos lo hayan disfrutado.
Finalmente, el Fisting también se puede combinar con otras prácticas simultaneas como el Spanking, Penetración, Humillación, Bondage, colocar Pinzas en los pezones, etc, etc, etc. En definitiva, creo que el error de muchos principiantes es concentrarse demasiado en conseguir meter el puño y olvidarse de disfrutar del camino. Un lubricante adecuado, paciencia, técnica y mucha calentura son las bases, pero siempre respetando los lÃmites del cuerpo. Si una sesión termina sin haber introducido toda la mano, no significa que haya salido mal. Significa que hay que seguir practicando. El #FistingAnal es un proceso. Lo importante es que ambos hayan disfrutado y tengan ganas de seguir practicando. 👊
1) un buen lubricante
2) mucha paciencia
3) conocer la técnica
4) y, sobre todo, mucha calentura
Para mÃ, esta última es fundamental, porque no se trata simplemente de dilatar un ano hasta conseguir introducir una mano, sino de disfrutar de todo lo que sucede durante la experiencia. La excitación, la confianza y las ganas de ambos son tan importantes como cualquier cuestión técnica.
Lo primero que recomiendo es conseguir un lubricante de buena calidad, especialmente formulado para este tipo de prácticas, como Baba del Diablo o The Lube FFäusten (que no se consigue tan fácil porque es importado). No es lo mismo que usar cualquier lubricante Ãntimo común. Hay que prestar atención a su composición, a la compatibilidad con los guantes y a que no contenga anestésicos que puedan disimular el dolor. Es mejor si es acuoso. Alguna vez usé Crema de Enjuague, pero no recomiendo nunca usar Shampoo porque irrita. El lubricante tiene que estar presente durante toda la sesión y tiene que ser abundante. Los pomitos chicos no sirven y cuando estás en el mejor momento, se acaban.
Antes de empezar, es indispensable tener las uñas bien cortadas y limadas, sacarse anillos, pulseras y relojes, y utilizar guantes adecuados. A mi me gustan los guantes de nitrilo negros, pero también pueden se los comunes de latex. También es importante la higiene anal previa, aunque no hace falta obsesionarse con realizar una limpieza intestinal profunda. Algunas utilizan una pera con un poco de agua tibia, tipo enema. Los que están mas cancheros, utilizan algún duchador, o el chorro del bidet, si ya podes dilatar sola y permitir que entre el agua adentro del ano.
Respecto de la técnica, una de las posiciones más conocidas es la llamada «pico de pato», en la que los dedos se mantienen juntos y el pulgar recogido para darle a la mano una forma compacta. Sin embargo, no hay que creer que por conocer esa posición ya está resuelto el asunto. Cada persona tiene una anatomÃa diferente, y el paso de los nudillos supone una exigencia importante para los tejidos. Nunca hay que intentar vencer una resistencia mediante presión o movimientos bruscos. A mi me funciona muy bien meter 4 dedos hasta lograr pasar los nudillos, y recién después de eso, intento meter el dedo gordo para ir formando el puño adentro del ano. Solamente con una compañera con mucha experiencia y buena dilatación es posible introducir el puño cerrado desde afuera. Asà que si están empezando, ni lo intenten.
Acá aparece algo que considero fundamental: La paciencia. Y cuando digo paciencia, me refiero a no estar pendiente de llegar a introducir toda la mano. La ansiedad por conseguirlo puede terminar arruinando una experiencia que deberÃa ser placentera. Hay que saber escuchar a la otra persona, interpretar sus sensaciones y entender que no siempre se puede avanzar. Si aparece dolor o una resistencia importante, hay que detenerse. A veces aparece dolor y se puede seguir, pero eso requiere conocer muy bien a tu pareja de Fisting. Otro tema es que nunca se practica de una sola vez, siempre requiere muchas prácticas, probar un dÃa, descansar, probar otro dÃa, recuperarse, probar de nuevo, etc. Dilatar lleva tiempo, asà que no es una práctica para ansiosos.
Hay algo que también es importante conocer: el ano tiene dos esfÃnteres, uno externo y otro interno, y no funcionan de la misma manera. El esfÃnter externo es el que podemos contraer y relajar voluntariamente, mientras que el interno funciona de manera involuntaria, es decir, no podemos abrirlo simplemente porque queramos. Por eso, muchas veces una persona puede estar muy excitada, tener muchas ganas y sentir que está completamente relajada, pero igualmente experimentar resistencia. No es una cuestión de voluntad ni de ponerle más ganas. El esfÃnter interno tiene sus propios reflejos y puede contraerse como mecanismo de protección. Acá es donde entran en juego la paciencia, la confianza y la comunicación. Hay que aprender a reconocer esa diferencia y, sobre todo, no intentar vencer la resistencia forzando. Le aseguro que es mas maña que fuerza.
Pero también quiero insistir en algo que a veces queda relegado cuando se habla tanto de técnicas: La calentura. No hay posibilidad de que a ella le entre un puño si no está muy caliente con la práctica. La complicidad, el deseo, la confianza y las ganas de compartir esa experiencia son esenciales.
Y hay otra cuestión que aprendà con la experiencia: quien recibe es quien manda. Es esa persona la que tiene que indicar cómo se siente, qué le gusta, qué le incomoda y cuándo quiere parar. No se trata de aguantar dolor, aunque a veces se convierte en muy satisfactorio el dolor. Pero solo la persona que recibe puede indicarte en qué momento está. El consentimiento y la comunicación tienen que mantenerse durante toda la sesión.
Y después está esa sensación tan especial de cuando finalmente se consigue introducir todo el puño. Para quienes disfrutamos del #FistingAnal, es uno de los momentos más lindos de la experiencia, no solamente por la sensación fÃsica, sino también por todo lo que significa haber llegado hasta ahÃ. La calentura, la paciencia, la confianza y esa complicidad que se fue construyendo entre los dos hacen que sea un momento muy particular. Hay una satisfacción compartida, una mezcla de excitación y alegrÃa por haberlo conseguido juntos. Pero también aprendà que no hay que obsesionarse con alcanzar ese momento: tiene que darse sin forzar el cuerpo, sin dolor y sin convertirlo en una obligación. Lo lindo no es solamente haberlo logrado, sino que los dos lo hayan disfrutado.
Finalmente, el Fisting también se puede combinar con otras prácticas simultaneas como el Spanking, Penetración, Humillación, Bondage, colocar Pinzas en los pezones, etc, etc, etc. En definitiva, creo que el error de muchos principiantes es concentrarse demasiado en conseguir meter el puño y olvidarse de disfrutar del camino. Un lubricante adecuado, paciencia, técnica y mucha calentura son las bases, pero siempre respetando los lÃmites del cuerpo. Si una sesión termina sin haber introducido toda la mano, no significa que haya salido mal. Significa que hay que seguir practicando. El #FistingAnal es un proceso. Lo importante es que ambos hayan disfrutado y tengan ganas de seguir practicando. 👊