Desde mi experiencia personal como tal, el rol mas importante -no el único- es el de SATISFACER EL MORBO DEL ESPOSO.
Algo importante que hay que comprender es que existe una suerte de lo que yo llamarìa "contaminaciòn machista" de la
cultura "cuckold".
Me refiero, a que esa vision del "cornudo humillado" no es la realidad de las parejas y matrimonios CUCKOLD. Al menos, no es la realidad mayoritaria, sino la excepción que justifica la regla.
Personalmente, veo o percibo a la figura del corneador, como si se tratara de un "juguete sexual" viviente.
O sea, de la misma manera que una pareja compra un juguete sexual, en un sex shop para aumentar el placer de sus encuentros,
hay parejas que en lugar de un juguete sexual a baterìas, deciden incorporar un juguete sexual humano.
Un verdadero corneador, será valorado por el RESPETO que muestre por quienes le abren lugar en su cama y la entrega
con la que estará dispuesto a dar y recibir placer.
Cuando una pareja lleva a alguien a su cama, (sea hombre, mujer o pareja) es para su disfrute.
Un segundo rol no menor, es concentrar TODA su energía para que la "hotwife" sea la reina,la diosa del encuentro que su marido verá cual actriz porno, frente a sus narices. El desafío es que ella se sienta tan a gusto, que el marido se excite como si estuviese viendo una porno en vivo y en directo. Que su esposa sea su actriz porno favorita y que ella no lo haga sólo por puta, sino por amor a su esposo.
Si el corneador logra que ella se sienta halagada y deseada ,usando palabras y gestos en los momentos oportunos (incluso palabras y gestos obscenos, groseros o violentos, según el gusto de la pareja), tendrá buena parte del camino recorrido. No sólo respecto a ella, sino también a su marido a quien también tiene que complacer dándole placer a la dama.
Algo importante que hay que comprender es que existe una suerte de lo que yo llamarìa "contaminaciòn machista" de la
cultura "cuckold".
Me refiero, a que esa vision del "cornudo humillado" no es la realidad de las parejas y matrimonios CUCKOLD. Al menos, no es la realidad mayoritaria, sino la excepción que justifica la regla.
Personalmente, veo o percibo a la figura del corneador, como si se tratara de un "juguete sexual" viviente.
O sea, de la misma manera que una pareja compra un juguete sexual, en un sex shop para aumentar el placer de sus encuentros,
hay parejas que en lugar de un juguete sexual a baterìas, deciden incorporar un juguete sexual humano.
Un verdadero corneador, será valorado por el RESPETO que muestre por quienes le abren lugar en su cama y la entrega
con la que estará dispuesto a dar y recibir placer.
Cuando una pareja lleva a alguien a su cama, (sea hombre, mujer o pareja) es para su disfrute.
Un segundo rol no menor, es concentrar TODA su energía para que la "hotwife" sea la reina,la diosa del encuentro que su marido verá cual actriz porno, frente a sus narices. El desafío es que ella se sienta tan a gusto, que el marido se excite como si estuviese viendo una porno en vivo y en directo. Que su esposa sea su actriz porno favorita y que ella no lo haga sólo por puta, sino por amor a su esposo.
Si el corneador logra que ella se sienta halagada y deseada ,usando palabras y gestos en los momentos oportunos (incluso palabras y gestos obscenos, groseros o violentos, según el gusto de la pareja), tendrá buena parte del camino recorrido. No sólo respecto a ella, sino también a su marido a quien también tiene que complacer dándole placer a la dama.